La combinación de cúrcuma con pimienta genera un potente efecto sinérgico en el organismo debido a la interacción de sus componentes activos: la curcumina (de la cúrcuma) y la piperina (presente tanto en la pimienta verde como en la negra).
Aunque los estudios científicos se centran mayoritariamente en la pimienta negra, la pimienta verde (que proviene de la misma planta, Piper nigrum, pero cosechada antes de madurar) también contiene piperina, por lo que comparte estos mismos beneficios medicinales y de absorción.
Multiplica la absorción de los nutrientes (Biodisponibilidad)
Potente acción antiinflamatoria y analgésica
Antioxidante y protector celular
Mejora la digestión y el metabolismo